GGR (Gross Gaming Revenue)
El GGR (Gross Gaming Revenue, o ingreso bruto del juego) es el monto que un operador retiene de las apuestas después de pagar los premios, antes de descontar bonos, impuestos, comisiones y cualquier otro costo. Es una cifra de ingreso, no de utilidad.
En Chile el concepto tiene peso tributario: el impuesto específico de los casinos autorizados por la Ley 19.995 es del 20 % sobre los ingresos brutos del juego, y el proyecto de apuestas en línea del Boletín 14.838-03 propone esa misma tasa para las plataformas.

Cómo se calcula el GGR de un operador
La fórmula base es GGR = total apostado – premios pagados, medida sobre un período cerrado y solo con apuestas ya liquidadas.
Un ejemplo sirve para fijar la idea. Si en un mes los jugadores de un casino online apuestan $100.000.000 y reciben $96.000.000 en premios, el GGR del período es de $4.000.000. Dividido por lo apostado, ese resultado equivale a un margen del 4 %, que es la contraparte exacta del RTP observado ese mes, de 96 %. Como las ganancias de los jugadores varían de un período a otro, el GGR puede salir negativo en un mes corto aunque la fórmula no cambie.
El detalle fino lo fija cada regulador o contrato, sobre todo en cómo se tratan los bonos y las apuestas que todavía no se liquidan.
GGR frente al NGR y al volumen apostado
El error más frecuente es confundir el GGR con el volumen apostado (turnover) o con los depósitos. Un jugador puede depositar $50.000 y apostar ese mismo saldo varias veces, de modo que el volumen supera con holgura lo depositado.
El NGR (Net Gaming Revenue) parte del GGR y le resta deducciones como bonos, impuestos, costos de pago y comisiones de proveedores. No existe una lista universal de esas deducciones, así que dos operadores con el mismo GGR pueden informar NGR muy distintos. Por esa razón, un acuerdo de afiliación que paga revenue share sobre el NGR tiene que definir por escrito qué se descuenta antes de calcular la comisión.
Para el jugador, la lectura es directa: el GGR de un operador es, en el agregado, lo que sus clientes perdieron.



