Laboratorio de certificación de juegos
Un laboratorio de certificación es una entidad técnica independiente que prueba el software o las máquinas de juego, en especial el generador de números aleatorios (RNG) y el RTP, y emite un informe que acredita que cumplen el estándar técnico fijado por un regulador. Su firma no equivale a una licencia: el laboratorio verifica el juego, pero la autorización para explotarlo la otorga una autoridad. En Chile, la Superintendencia de Casinos de Juego (SCJ) acredita a los laboratorios que certifican las máquinas de los casinos regidos por la Ley 19.995.

Qué prueba un laboratorio de certificación
El núcleo del trabajo es el RNG. Según describe iTech Labs, la prueba parte por revisar el código fuente y compilarlo para obtener la salida bruta del generador. Luego se analizan estadísticamente esos números y su versión escalada o barajada, tanto en generadores pseudoaleatorios como de hardware.
Después se revisa el juego mismo. El laboratorio comprueba que la implementación coincida con las reglas publicadas y que el RTP teórico corresponda al diseño matemático. Cuando además audita los registros reales del servidor, emite otra certificación, la auditoría de RTP y RNG, que mide lo que el juego efectivamente devolvió en un período.
Esa diferencia pesa más de lo que parece.
El estándar contra el que se prueba tampoco lo elige el laboratorio, porque cada jurisdicción fija el que acepta y, fuera de ellas, el alcance se pacta con el cliente en la propuesta de trabajo. GLI publica estándares numerados, como GLI-19 para sistemas de juego interactivo y GLI-33 para apuestas sobre eventos, que los proveedores obtienen para presentarse ante distintos reguladores, de modo que dos sellos de un mismo laboratorio pueden certificar cosas bastante distintas.
Laboratorios que aparecen en los sellos
La tabla reúne cinco laboratorios cuyos nombres suelen figurar en el pie de página de los casinos en línea, junto al alcance que cada uno declara. La última columna indica si aparece en la lista pública de test houses aprobados por la UK Gambling Commission.
No figurar en esa lista no descalifica a un laboratorio; solo indica que no está entre los aprobados por ese regulador.
| Laboratorio | Alcance declarado | Lista UKGC |
|---|---|---|
| GLI | Juego en línea, máquinas y equipos de casino; estándares GLI-19 y GLI-33 | Sí, varias filiales |
| BMM Testlabs | Juego remoto y máquinas de juego | Sí |
| eCOGRA | Juego remoto, sin categorías de máquinas | Sí |
| iTech Labs | RNG, juegos, plataformas y auditoría de RTP con registros del servidor | No figura |
| Eclipse Compliance Testing | Juego remoto, máquinas y equipos de casino | Sí |
Certificación, homologación y licencia no son lo mismo
El error más frecuente es leer el sello de un laboratorio como si fuera una licencia. El laboratorio dictamina que un juego cumple un estándar; quien decide si ese juego puede explotarse en un territorio es el regulador.
El régimen de los casinos presenciales
En Chile la distinción está escrita. El artículo 6 de la Ley 19.995 permite a los casinos usar solo implementos homologados e inscritos en el Registro de Homologación de la SCJ. Para esa inscripción, el Decreto Supremo N° 547 de 2005 exige un informe emitido por un laboratorio acreditado por la propia Superintendencia. Según el registro de circulares de la SCJ, la acreditación se rige por la Circular N° 107, modificada por la Circular N° 134 de 2023, que reemplazó a la Circular N° 1 de 2008. Esa norma original ya exigía un sistema de calidad basado en la ISO/IEC 17025, domicilio y mandatario en Chile, y la ausencia de vínculos de propiedad o comerciales con fabricantes y sociedades operadoras.
Las plataformas en línea
Nada de ese sistema alcanza a los sitios en línea. La Corte Suprema, en la causa Rol N° 18.080-2025, sostuvo que las apuestas en línea sin habilitación legal expresa están proscritas en el ordenamiento chileno. El proyecto del Boletín 14.838-03, que regularía estas plataformas, figuraba en segundo trámite en el Senado en el último informe de la Biblioteca del Congreso revisado. Mientras ese proyecto no sea ley, un sello de GLI o de iTech Labs en un sitio abierto a Chile certifica el juego ante el regulador extranjero que lo exigió y no constituye autorización de la SCJ.
Cómo leer un sello de certificación
Lo primero que reviso es si el logo enlaza a un certificado alojado en el dominio del propio laboratorio, porque un logo sin enlace no prueba nada. iTech Labs, por ejemplo, describe su certificación como un logo, un certificado vinculado y una copia original enlazada desde su sitio.
Luego conviene leer qué cubre el documento: el nombre del operador o del juego, la versión probada y si se trata de una prueba del RNG, de los juegos o de una auditoría periódica de RTP. Un certificado emitido al proveedor de un slot cubre ese juego y no dice nada sobre los pagos, el KYC o las condiciones del casino que lo ofrece.
La fecha también cuenta, porque una certificación describe la versión que se probó y no las actualizaciones posteriores.



