ClaveÚnica: identidad digital chilena
ClaveÚnica es la identidad digital que entrega el Estado de Chile: una contraseña personal, asociada a tu RUN, con la que haces trámites y pides beneficios en línea ante servicios públicos. La administra la Secretaría de Gobierno Digital del Ministerio de Hacienda, y el código para activarla lo entrega el Registro Civil. En el juego online aparece por otra razón, porque muchos jugadores creen que sirve para verificar una cuenta de casino, y esa confusión es justo lo que aprovechan los fraudes.

Cómo se obtiene y cómo se usa ClaveÚnica
Para pedirla necesitas tener 14 años o más y una cédula de identidad vigente. El Registro Civil verifica tu identidad por videollamada o en una oficina, y después te envía por correo un código de activación que se ingresa en claveunica.gob.cl.
Con un RUN provisorio no se puede solicitar.
Para iniciar sesión escribes tu RUN y tu contraseña. Puedes sumar un segundo factor voluntario con una aplicación como Google Authenticator o Microsoft Authenticator, que genera un código de seis dígitos válido por 30 segundos. Algunos trámites más sensibles, además, mandan un código de verificación al correo que registraste en la cuenta.
ClaveÚnica frente al KYC de un casino online
Tu ClaveÚnica no forma parte del KYC de un casino online: si alguien te la pide para «liberar» un retiro, trátalo como un intento de fraude.
La verificación de identidad de un operador es un proceso propio. Lo habitual es que pida foto de la cédula y prueba de que la cuenta bancaria o la billetera está a tu nombre, y algunos suman un comprobante de domicilio. No encontramos ningún mecanismo oficial que conecte ClaveÚnica con plataformas de apuestas. Quien conoce tu contraseña puede hacer trámites del Estado a tu nombre, así que el daño va bastante más allá del saldo de una cuenta de juego.
Con qué se confunde ClaveÚnica
El error más común es tratar ClaveÚnica como sinónimo del RUN o de la cédula. El RUN es un número que cualquier comercio puede pedirte. ClaveÚnica es la contraseña que prueba que eres tú, y solo se escribe en el portal oficial o en el login de un servicio público.
Tampoco equivale a la clave tributaria del SII ni a las claves de tu banco.
Son credenciales distintas, cada una con su propio sistema de recuperación, y cambiar una no protege a las otras.



